domingo, 21 de agosto de 2016

Calle de las Alcantarillas (ahora tramo de Aquiles Serdán)

  • Plano de 1751: Calle de las Alcantarillas (tramo) o Calle 6a. de las Alcantarillas.
  • Nomenclatura de 1794: Calle de las Alcantarillas (tramo).
  • Nomenclatura de 1840: Calle de las Alcantarillas, paralela a las calles del Diezmo (ahora tramo de Madero Oriente) por el lado sur; y a la del Olivo (ahora tramo de 20 de Noviembre) por el lado norte.
  • Nomenclatura de 1868: Calle 1a de Guerrero (tramo).
  • Nomenclatura de 1929: Calle de Aquiles Serdán (tramo).
  • Cuartel (1794, 1840 y 1868): Número 3.
  • Sector actual: Revolución.

Hablar de la calle de las Alcantarillas implica sin duda alguna tener que remontarse a la historia virreinal de la ciudad, pues es aquí donde surge este singular nombre; a finales del siglo XVIII existían la mayoría de calles que conocemos actualmente del centro histórico entre ellas incluida ésta, durante este periodo formaba parte de la Calle de las Alcantarillas, esta se componía de todas las cuadras que conforman las actuales calles de Aquiles Serdán y Melchor Ocampo, es decir, en aquel tiempo iba desde la plazuela de las Ánimas (ahora de Villalongín) hasta encontrarse con el Colegio de la Compañía de Jesús (ahora Palacio Clavijero). Durante la primera mitad del siglo XIX la calle de las Alcantarillas es segmentada en cada par de sus manzanas para recibir un nombre distinto en cada uno de estos, de modo que la longitud de la calle de las Alcantarillas se reduce a un simple par de manzanas; posterior a esto, en el año de 1868 la de las Alcantarillas se anexa a la nueva Calle 1a de Guerrero, la cual corría entre la calle 2a de Morelos (ahora Avenida Morelos Norte) y la que ya en este tiempo era llamada plazuela de Villalongín. Los cambios de nomenclatura aquí finalizan en el año de 1929, en el que la 1a de Guerrero cambia de nombre por el del revolucionario Aquiles Serdán.

Placa de nomenclatura correspondiente a la de 1840, la pieza
no corresponde a esa época pero sirve de modo ilustrativo 


Como calle de las Alcantarillas en la nomenclatura de 1840, esta corría de poniente a oriente desplantando a partir de las esquinas de las calles del Cedro y del Cuartel (ahora cruce de Morelos Norte y Aquiles Serdán) por el extremo poniente; y finalizaba al encontrarse con las del Laurel y del Panal (ahora cruce de Pino Suárez y Aquiles Serdán) por el extremo oriente.

Placa de nomenclatura correspondiente a la de 1840, la pieza
no corresponde a las dispuestas en esta fecha

En este caso encontramos que esta es de las pocas calles del centro que conservó el mismo nombre durante las dos primeras nomenclaturas que tuvo la ciudad, aunque durante la segunda fue una mínima parte la que lo conservó; el origen del nombre de esta calle surge a la par de la historia del Acueducto pues es este quien se encarga de dar nombre a la calle, al llegar la etapa final del periodo virreinal, la ciudad ya contaba con una infraestructura sólida que le permitía gozar de los servicios básicos para su población, uno de ellos era el de la disposición y distribución del agua potable, la cual se llevaba a cabo gracias al Acueducto y a la red de cañerías que de este se desprendían para la repartición del líquido, pero, ¿esto qué tiene que ver con la calle de las Alcantarillas?, según el plano de la ciudad de 1794 al finalizar el acueducto su largo recorrido y ya adentrado en la ciudad este se topaba con una "alcantarilla" o caja de agua final, que se encargaba de reducir la presión con la que llegaba al líquido y de realizar un último filtro para disminuir la cantidad de sedimentos que eran arrastrados durante el trayecto antes de que éste corriera a través de una compleja red de tuberías de barro subterráneas hacia las diferentes pilas públicas y privadas que existían en la ciudad. Actualmente se desconoce el lugar exacto donde fue edificada la alcantarilla pero se le ubica en las cercanías de la antigua Plazuela de las Ánimas (ahora de Villalongín) posiblemente entre las ahora calles de Amado Nervo y Revolución, pues era aquí donde el plano indica que finalizaba el acueducto.

Vista parcial del plano de 1794, el número 1 corresponde al lugar donde finalizaba el acueducto
y donde muy posiblemente se encontraba la "alcantarilla o caja de agua final"

Con lo mencionado anteriormente podemos deducir que en al año de 1794 se asignó a estas cuadras el nombre de Calle de las Alcantarillas por la que se encontró en este lugar, con el posterior ordenamiento y asignación de una nueva nomenclatura, de decidió que para el año de 1840 sólo un par de manzanas conservará el nombre de Calle de las Alcantarillas, a pesar de que ahí no se encontrara la edificación que dio origen al nombre de la misma, pero que quedó como claro ejemplo de la dinámica que se seguía para asignar las viejas nomenclaturas de la ciudad.

Vista hacia el extremo oriente de la calle
de las Alcantarillas

Si bien no se encuentra aún fuente alguna que respalde lo escrito sobre la alcantarilla, si hay una breve descripción que realizó el moreliano Mariano de Jesús Torres sobre esta calle durante las primeras décadas del siglo XX, en las cuales deja ver datos importantes sobre el sitio: "A la mitad de la acera que ve al sur estuvo situada hace algunos años la Escuela de Niñas, sostenida por el curato, servida por la Sra. profesora Petra Heredia. Hace poco existió contiguo a esa casa un molino de nixtamal. La forman casas de buen aspecto, y como centrica esta bien empedrada y enlozada. En la acera que ve al norte existía la casa que ocupó por mucho tiempo el Sr. Ignacio Ojeda en la época en la que figuro como administrador de rentas."

Vista hacia el extremo poniente de la calle
de las Alcantarillas

A pesar de haber sido una de las calles más largas con las que contó la ciudad de Valladolid, después relegada a una pequeña porción de su traza original, en ella se encuentran aún ejemplos de construcciones características del centro que por dentro y fuera aún resguardan pequeños trozos del pasado; actualmente es bastante transitada por personas y coches que día a día circulan sin tomar en cuenta lo que este lugar puede contar.

Casa marcada con el #3 correspondiente a la
numeración asignada en 1840, el mosaico
corresponde a los originales

Hoy en día en esta calle se encuentra establecida en una de sus fincas la Biblioteca y Archivo General del Congreso del Estado de Michoacán "Eduardo Ruiz Álvarez", que se encarga del resguardo de la memoria y acervo del mismo; el lugar que ocupa esta corresponde a la propiedad a mediados del siglo XIX recibía el número 3, que aún se conserva en el marco de entrada y corresponde a los dispuestos oficialmente cuando la numeración era asignada por cada par de manzanas.

Puerta de acceso marcada con la letra A, que
indicaba que esa accesoria era utilizada como
comercio por lo general, data de 1840


No hay comentarios:

Publicar un comentario

El Tesoro del Obispado (ocurrió en la esquina de Benito Juárez y Santiago Tapia)

Recorrer los rincones de la ciudad es sin duda un deleite para la vista pues sus construcciones palaciegas endulzan la vista con el aire im...